Confianza ciega

Publicado el Septiembre 19, 2007 por Dinero y Negocios

El Coordinador elije 5 participantes, los invita a pasar a una mesa redonda y pone sobre ella 6 caramelos. A continuación explica las reglas de juego:

• El objetivo es que cada jugador acumule la mayor cantidad de caramelos posible tomándolos de la mesa.
• Los jugadores no pueden hablar entre ellos.
• Al terminar una jugada, se reponen tantos caramelos como los que quedaron en la mesa.

Los 5 jugadores elegidos (A, B, C, D y E) del primer grupo de participantes están preparados, comienza el juego.

Primera jugada del primer grupo:

El jugador A toma rápidamente los 6 caramelos. Los otros cuatro jugadores se quedan sin nada.
Quedan cero caramelos en la mesa, no se reponen caramelos.

Se levanta el grupo, aparece el segundo grupo de 5 jugadores. Francisco pone 6 caramelos en la mesa.

Primera jugada del segundo grupo:

El jugador A manotea rápidamente, el jugador B también, los otros se quedan a mitad de camino.
A se llava 4 caramelos, B se llava 2.
No quedan caramelos en la mesa. No se reponen caramelos.

Se levantan los integrantes del segundo grupo, aparece el tercer grupo de 5 jugadores. Francisco pone nuevamente 6 caramelos sobre la mesa.

Primera jugada del tercer grupo:

El jugador A se lleva 1 caramelo, el B 1 caramelo, el C 1 caramelo. Los jugadores D y E, no se llevan caramelos. Quedan 3 caramelos sobre la mesa. Francisco pone tantos caramelos como los que quedaron sobre la mesa, en este caso 3.

Segunda jugada del tercer grupo:

Con 6 caramelos sobre la mesa. D se lleva 1, E se lleva 1. Quedan 4 caramelos, Francisco repone 4.

Tercera jugada del tercer grupo:

Con 8 caramelos sobre la mesa.
Cada jugador se lleva un caramelo (5), quedan 3 sobre la mesa.
Francisco repone 3, suman 6.

Cuarta jugada del tercer grupo:

Con 6 caramelos sobre la mesa.
Ninguno de los jugadores se lleva caramelos. Francisco repone 6.

Quinta jugada del tercer grupo:

Con 12 caramelos sobre la mesa.

Sexta jugada del tercer grupo

No existe un mecanismo que pueda asegurar ex-ante que el jugador A no se llevará todos los caramelos en la primera jugada y dejará a los otros sin sus dulces. De hecho es muy probable que si no lo hace el jugador A, lo haga el B, el C el D o el E. Todos ellos comparten las mismas incertidumbres (de riesgo moral) respecto a los demás.

La etimología latina de confianza -fiducia- proviene de fides, fe. En cambio, la raíz sajona de trust corresponde a una forma de esperanza. ¿Quedamos atrapados entre la fe y la esperanza?

Aunque es difícil confiar cuando no se conoce, cuando no se tiene información o historia, siempre hay una primera vez. En la vida doméstica también: mandar al hijo solo al colegio, dejarlo salir de noche, unas vacaciones, etc. Siempre hay una primera vez, le damos la oportunidad o no se la damos, confiamos o no.

El comportamiento de los mercados bursátiles la pasada semana no deja lugar a dudas. Las intensas caídas son en gran medida el reflejo de la incertidumbre y desconfianza. Sin embargo, cuidado que la desconfianza no es tan sólo el contrario de la confianza sino también el resultado de su fracaso.

Cuando “Bongó” cruza la calle, lo hace observando mis movimientos sin preocuparse por si vienen coches, esa responsabilidad la deja para mi.
Ni fe, ni esperanza, la confianza es historia, es conocimiento, es experiencia. Y si no existen, como ocurre en el juego de los caramelos: Aprendizaje e intuición. Fue necesario que pasaran dos grupos y que fracasaran para que los integrantes del tercero se entendieran con las miradas.

Suscribase a nuestro RSS

Deje su comentario

Debe registrarse como usuario para dejar su comentario.