El sistema bancario no acompaña la reactivación económica

Publicado el Agosto 1, 2007 por Dinero y Negocios

En el esquema actual de la economía,  no sólo la estructura productiva es un problema para crecer, sino que además el sector productivo no dispone de fuentes de financiamiento.

El sistema bancario se ha reducido a su mínima expresión en los últimos años y en la práctica el único servicio que ofrece es el de mantener depósitos del público para efectos transaccionales y de seguridad. El servicio de préstamo es mínimo y para efectos de consumo, comercio y servicios y no para actividades productivas.

 

En total, el sistema bancario mantiene en stock depósitos equivalentes a 1.500 millones de dólares, de los cuales coloca como préstamos al público sólo 900 millones de dólares, el resto (esto es, cerca de 600 millones de dólares) es invertido en instrumentos de regulación monetaria del Banco Central del Paraguay.

 

No son las bajas colocaciones del sistema bancario el mayor problema para la economía paraguaya. El mayor problema está en las tasas de interés. Mientras los préstamos bancarios registran tasas ponderadas promedio que superan el 30 por ciento, el promedio ponderado por las captaciones es casi cero en términos nominales.

Considerando una inflación anual de casi 10 por ciento en 2005, los ahorristas perdieron en términos reales poco más del 9% del valor de sus ahorros, lo que equivale a una pérdida de poder adquisitivo cercana a los 150 millones de dólares en el año. Esta enorme pérdida se explica en el hecho de que el dinero depositado por el público en el sistema bancario no es realmente ahorro, sino que son recursos depositados por motivos transaccionales y seguridad.

En julio de 2006 casi el 80 por ciento del total de depósitos en moneda nacional y extranjera captados por el sistema bancario del sector privado estaba en cuentas corrientes (63.7%) y ahorro a la vista (15.7%); el resto estaba en Certificados de Depósitos (CDs), los cuales pagan una tasa de interés promedio anual equivalente a la inflación. Con ello el ahorro efectivo, el ahorro en CDs, tiene en Paraguay una tasa de interés real (esto es, descontada la inflación) de casi cero. Estos resultados son preocupantes, pues en Paraguay hay personas que ahorran (como en todas partes), pero mantienen su ahorro fuera del país, en países con economías más sólidas y donde el ahorro del público tiene una compensación monetaria positiva en términos reales. En el país mantienen sólo lo que necesitan para realizar sus transacciones.    

 

Al no existir ahorro interno, el país queda dependiente del ahorro externo para realizar sus inversiones, la inmensa mayoría de las cuales son inversiones públicas. En la actualidad, el 70 por ciento de la inversión pública es financiada con crédito externo reembolsable, siendo los mayores prestatarios el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y el Japan Bank for International Cooperation (JBIC).

 

No hay nada malo en endeudarse con los organismos multilaterales con tasas de interés preferenciales y a largo plazo. Lo malo es cuando el endeudamiento externo, por barato que resulte, se invierte en proyectos y programas mal elaborados, lo cual ocurre en la mayoría de los casos, según revelan los bajos índices de ejecución de los proyectos de inversión pública financiados con recursos externos  y el escaso impacto en la economía del alto endeudamiento público.

Por lo demás, el endeudamiento obliga al país a depender de las políticas del FMI, políticas que tienen como principales características el ser recesivas y el estar enfocadas, como veremos adelante, en un solo objetivo: contener la inflación.

 

Finalmente, y desde el lado de la política fiscal, los recursos con que cuenta el estado son pocos, y estos se utilizan para pagar casi exclusivamente los gastos del estado. En la actualidad (2005), la presión tributaria en Paraguay (esto es la proporción de los ingresos tributarios con relación al PIB) es 11.9%, una de las presiones tributarias más bajas de toda la región.  Y del total recaudado, lo que se destina para inversión pública es menos del 20% (18.6%), el resto se destina para pagar el gasto del aparato estatal.

 Los materiales de la sección Coyuntura, fueron preparados por Nelson Aguilera-Alfred, de la FDHS Teléfono (595-21) 671-7892 

Suscribase a nuestro RSS

Deje su comentario

Debe registrarse como usuario para dejar su comentario.